Esperaba la llamada de la ministra

¿De qué ministra? De la de Fomento por supuesto. Hace aproximadamente un año nos dijo a los canarios que volamos mucho que nos estaba investigando, y que encima de su mesa tenía la lista de los 1.809 canarios que habían volado más de 30 veces en 2012. En esa lista estoy yo y también, por ejemplo, el ministro de Industria y Turismo, José Manuel Soria. Puede que fuera el propio ministro canario el que tuviera una charla con Doña Ana para decirle que no se molestara en investigarnos y explicarle que lo que la mayoría hacemos es trabajar. Bastante ‘coñazo’, con perdón, nos supone el ‘papelito’ del residente con el que todavía andamos de un lado a otro, porque la famosa base de datos que nos habían prometido funciona a ratos. Es curioso ver cómo volando con la misma aerolínea unas veces tu residencia está ‘ok’ y comprobada y otras tantas no. Según mi propia experiencia en 1 de cada 5 vuelos puede uno ir sin papelito, pero no te descuides, que las otras 4 tienes que andar pendiente.

Y no entiendo qué pasa distinto de unas a otras veces. Les prometo que no tengo cuentas domiciliadas en Suiza o las Islas Caimán. Que casa tengo nada más que una… y no es muy grande. Oiga, que podrá parecer tontería pero es una tensión. Llegas al aeropuerto y “¡el papelito!”. Que si no lo encuentras, que si te lo has olvidado, que si tenerlo en el móvil vale dependiendo de la que te toque en el embarque… ¡cachis la mar…!

Aprovechando lo de Suiza, el otro día hablaba con un amigo que es banquero, vamos, trabajador de banco. Él estaba alucinado con el tema de Bárcenas y sus cuarenta y pico millones de euros en cuentas en el extranjero. “Muchas veces hay que pasar la frontera con Andorra con el coche cargado”, me decía. Y me explicaba que en su banco para hacer una simple operación de compra-venta de bienes o servicios tenía que pasar controles de todo tipo. Un día incluso no encontraban en el banco por toda España al que tenía el permiso, y por tanto la clave, para autorizar una operación que rozaba el millón de dólares (unos 800.000€). “¡¿Y éste se ha sacado de la manga casi 50 millones de euros?!”. Él no es un experto fiscal eso sí, desconoce la magia que se puede operar con compras y ventas aparentemente legales pero con precios desin o inflados. Pero Bárcenas ya no vuela en avión, así que por ahora vamos a dejarlo aquí.