Reforma de la Ley de enjuiciamiento criminal: menos democracia

El Gobierno juega al despiste. Con los indignados celebrando como éxito democrático haber accedido a la Puerta del Sol, en la arena política se mascullan cambios extremadamente relevantes del ordenamiento democrático. La nueva reforma de la Ley de enjuiciamiento criminal que prepara el Gobierno ataca frontalmente la separación de poderes y, por tanto, la propia democracia al plantear el traspaso de la instrucción de manos de los jueces a las de los fiscales, que gozan de una estructura claramente jerarquizada y dependiente de manera directa del Ejecutivo de turno.

Aunque el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, insista en que los cambios caminan en favor de la agilización de los procesos, lo cierto es que la reforma plantea que sea el propio Gobierno el que decida qué investigar y cuáles sean las líneas de actuación. Se justifica la reforma en que la investigación estará siempre supervisada por un juez, pero lo que no se dice -pero los jueces sí cuentan cuando se les pregunta- es que de lo que se está hablando es únicamente de jueces garantistas con el procedimiento pero sin capacidad para decidir qué investigar o a quién. En román paladino, tal vez no será posible dar carpetazo a una investigación sobre corrupción o malversación en un político o empresario, pero bastará con no levantar algunas alfombras para que los casos, al llegar a manos del juez, sean tan endebles que deban ser desestimados; o todo lo contrario, cuando interese.

La reforma, de concretarse en estos términos, quebraría el Estado de Derecho español dejando en manos del poder ejecutivo la parte más relevante del sistema judicial, la investigación independiente destinada a la probación del delito. No dejemos que éso pase, que sí sería para terminar de indignarse.

Enlace relacionado:

- La noticia con la información de la filtración del borrador del Gobierno (sobre la que muchos medios se han limitado a destacar la -casi- anécdota del cambio para designar al ‘imputado’ como ‘investigado’)

http://www.lavozdegalicia.es/espana/2011/07/06/0003_201107G6P19992.htm