Higienizante de ropa blanca y de color

Empeñados siguen algunos en varias consignas. Unos pidiéndonos a todos más productividad (o menos cafés) y más esfuerzo, mientras otros lamentan los recortes de gasto e inversión y siguen con su “el principal problema de España es la deuda privada y los culpables los bancos que nos llevaron a eso”.

Y consigna tras consigna aún no he conseguido que nadie me explique dónde está el problema estructural en que casi todos en este país tengamos hipoteca o letra del coche, crédito al consumo o tarjetas. Preocupados estamos nosotros por no poder pagar si perdemos el trabajo o nos siguen bajando los sueldos, pero nadie más.

Los bancos –esos que dicen que no dan crédito por falta de liquidez y siguen ganando miles y miles de millones, como durante, y antes de 2008– tampoco me preocupan. Bueno, o sí.

Mejorar la productividad. Una buena. Quizá alguno, como yo, cuando oyó a los empresarios hablar de mejorar la productividad pensó que se estaba hablando de trabajo vinculado a objetivos, flexibilidad horaria, inversión en nuevas tecnologías, nuevos sistemas de trabajo o internacionalización. Pero que va, ha sido despido de trabajadores, rebaja de sueldos y reducción de inversiones, incluyendo las tecnológicas. Inteligentísimo.

Por mucho que intenten convencerme, la deuda pública sí es un problema. ¿Sabéis cuánto de los 27.000 millones de euros recortados en 2012 por el Ejecutivo de Mariano Rajoy va destinado a pagar los gastos financieros de la deuda española? Todo. Si la Administración hubiera gastado menos (y sobre todo menos aleatoriamente) hoy los bancos no destinarían tantos fondos a precisamente financiar al Estado y tendrían más capacidad de dar crédito al sector privado. Así que sí, hay que ajustar. Antes había que gastar, pero ha quedado bastante claro que no en lo que se gastó: en reducción de impuestos, cheques bebé, planes E que levantaban las mismas aceras y plazas terminadas meses antes o planes de empleo para tener a cuadrillas de a cientos limpiando barandillas y mirando pasar a las chicas con falda corta.

Esta crisis está limpiando, higienizando el sector privado. Sólo sobrevivirán los más fuertes, los más flexibles, los más inteligentes, los mejor saneados, los más competitivos, los que ofrecen un buen o novedoso producto, los que no siguen pensando que el mundo es igual ahora que hace 120 años. ¿Y la Administración? Pues en 2011 se eligieron representantes públicos en la mayoría de administraciones locales resultando un aumento del 3,4% del número de concejales, 2.300 más. Seguimos teniendo 17 minigobiernos centrales, cientos de diputaciones, cabildos, empresas públicas, sociedades de inversión, más de 8.000 ayuntamientos y eslabones de distintas cadenas dedicados a lo mismo como, por ejemplo, en turismo: ministro de turismo, secretario general, directores generales, presidentes de Institutos de estudio, consejeros autonómicos, los insulares y provinciales, los directores generales autonómicos, insulares y provinciales, los directores de Consorcios y los concejales de los municipios turísticos. Y seguro que me dejo algunos. Te acercas y preguntas a las grandes empresas del sector y te confiesan que no saben ya con quien hablar. Tenemos Gobiernos autonómicos y agrupaciones de empresarios que pagan a aerolíneas por operar en sus regiones… el mundo al revés y ya está tan del revés que no sabemos cuándo ni cómo pasó, o cómo pararlo.

Los políticos que crean que la Administración española puede sobrevivir siendo igual que hace 20 o 120 años se equivoca tanto y arriesga lo mismo como lo hace aquel que comanda así su empresa: se arriesga, básicamente, a su desaparición.

2 Responses to “Higienizante de ropa blanca y de color”

  1. gold price dice:

    En la enseñanza superior los vínculos entre la educación y la formación profesional revisten distintas formas. Los programas más habituales son los que conducen al ejercicio de una profesión. Aunque muchos se desarrollan en un entorno fundamentalmente académico, una parte de la enseñanza tiene lugar en el marco de actividades laborales, como las pasantías de medicina y de otras profesiones de la salud o las prácticas en gabinetes jurídicos, y también el marco de estudios en el extranjero. En este nivel han proliferado las nuevas carreras en disciplinas mono o multidisciplinarias como, por ejemplo, los estudios paramédicos, el diseño de productos, los estudios empresariales con especialización en idiomas, los estudios turísticos y diversos programas basados en las tecnologías de la información. Las universidades se han visto obligadas a aumentar considerablemente la matrícula y a simplificar las condiciones de admisión. El sector privado también ha tenido que ofrecer alternativas de formación a la demanda no satisfecha por el sistema educativo. Esto ha tenido dos grandes repercusiones en la enseñanza de orientación profesional y la capacitación: en primer lugar, al facilitarse el acceso a la enseñanza superior, ha disminuido el interés de los alumnos más capacitados por ingresar a la enseñanza secundaria profesional; en segundo lugar, ha aumentado la oferta de programas universitarios de primer ciclo orientados a la inserción en el mundo profesional, claro indicio de que muchas universidades ya no consideran que la licenciatura sea la llave que abre la puerta a un puesto de trabajo para toda la vida, sino más bien un pase para buscar empleo en todos los sectores.

  2. Esta crisis está limpiando, higienizando el sector privado. Sólo sobrevivirán los más fuertes, los más flexibles, los más inteligentes, los mejor saneados, los más competitivos, los que ofrecen un buen o novedoso producto, los que no siguen pensando que el mundo es igual ahora que hace 120 años. ¿Y la Administración? Pues en 2011 se eligieron representantes públicos en la mayoría de administraciones locales resultando un aumento del 3,4% del número de concejales, 2.300 más. Seguimos teniendo 17 minigobiernos centrales, cientos de diputaciones, cabildos, empresas públicas, sociedades de inversión, más de 8.000 ayuntamientos y eslabones de distintas cadenas dedicados a lo mismo como, por ejemplo, en turismo: ministro de turismo, secretario general, directores generales, presidentes de Institutos de estudio, consejeros autonómicos, los insulares y provinciales, los directores generales autonómicos, insulares y provinciales, los directores de Consorcios y los concejales de los municipios turísticos. Y seguro que me dejo algunos. Te acercas y preguntas a las grandes empresas del sector y te confiesan que no saben ya con quien hablar. Tenemos Gobiernos autonómicos y agrupaciones de empresarios que pagan a aerolíneas por operar en sus regiones… el mundo al revés y ya está tan del revés que no sabemos cuándo ni cómo pasó, o cómo pararlo.

Responder a Sharlene Velazquez Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Comparte este post